Etiquetas

, , ,

Scott Smith escribió en 1993 su primera novela, que tituló A simple plan. Cinco años después adaptaría el guión de la película homónima, dirigida por Sam Raimi e interpretada en sus principales papeles por Bill Paxton y Billy Bob Thornton (que conseguiría varios premios y nominaciones por su brillante actuación). En castellano apareció bajo los títulos de Un plan sencillo, El plan y Un plan simple.

Tres hombres variopintos (dos hermanos y el amigo de uno de ellos, todos de ellos con una vidas cotidianas nada sospechosas y carentes de recursos económicos) descubren casualmente una furgoneta estrellada en el bosque nevado. El piloto ha fallecido y a su lado encuentran una bolsa con casi cuatro millones y medio de dólares. Suponen que el dinero ha de provenir del tráfico de drogas. Confían en que nadie lo reclamará y acuerdan repartírselo de aquí a un tiempo. Pero el plan empieza a complicarse.

Por el camino descubrirán que el dinero es, en realidad, el pago por un rescate. Matarán a un vecino de la remota zona, que está a punto de descubrir el aparato, y ambos hermanos darán muerte al tercer amigo y su esposa. De ahí hasta el final se habrá desmadrado tanto el “plan sencillo” que acabará regado de algunas muertes más. Para desembocar en una conclusión inesperada y aplastante.

Los paisajes desolados por el frío invierno ambientan este film, que se desarrolla bajo el hilo conductor de que “lo que mal empieza, peor acaba”. Se trata de una película muy digna de seguir, sin duda.